El Hijo Tuvo Su Principio Por Su Engendramiento

This article is translated by Julio César Clavijo Sierra of www.fe-biblica.blogspot.com.

La doctrina de la Trinidad afirma que el Hijo nunca tuvo un principio, porque supone que el Hijo como Hijo, siempre ha existido coeternamente con el Padre a lo largo de toda la eternidad pasada. Pero en contraste con la doctrina tradicional de la Trinidad Católica Romana, las Escrituras prueban que el Hijo no fue siempre un Hijo para el Padre, y que el Padre no fue siempre un Padre para el Hijo, porque el Hijo es el hombre que fue concebido en la virgen y por lo tanto tuvo su principio por su concepción y nacimiento virginal. Por lo tanto, toda la idea de la trinidad de un supuesto Dios el Hijo eterno sin un principio, se derrumba completamente a la luz de la evidencia bíblica.

La Relación Padre e Hijo Comenzó en el Tiempo

Hebreos 1:5 cita a 2. Samuel 7:14 donde el Padre dijo: “Yo le SERÉ a él Padre, y ÉL ME SERÁ A MÍ HIJO”.

Si un Dios el Hijo estuvo eternamente “al lado del Padre”, tal como James White y otros apologistas trinitarios han alegado, ¿entonces cómo podría el Hijo haber existido literalmente al lado antropomórfico del Padre, mientras que el Padre habló proféticamente de su futuro Hijo diciendo: “Yo le SERÉ a él Padre, y Él me SERÁ a mí Hijo”? ¿Cómo podría un padre tener a su lado a su hijo ya existiendo, para sin embargo decir: “Yo le SERÉ a él Padre, y Él me SERÁ a mí Hijo”? Tal eisegesis trinitaria de los textos inspirados, contradice muchos pasajes de la Escritura, incluyendo las palabras del propio Cristo cuando dijo: “Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo” (Juan 5:26).

Puesto que al Hijo de Dios le fue concedida una vida en sí mismo, el Hijo no pudo haber existido como un Hijo viviente antes de que le fuera concedida esa vida por el Padre a través de su concepción y nacimiento virginal.

Un Hijo Destinado (o Previsto) No Podría Ser Atemporalmente Destinado

1. Pedro 1:20, prueba que el Hijo fue “destinado desde antes de la fundación del mundo”. El verbo griego “proginosko” se define como “conocido de antemano”.

¿Cómo podría haber existido literalmente un Hijo eterno, si éste fue preparado de antemano? Si un ángel se le apareciera a una pareja casada y les dijera: –“la mujer de esta pareja concebirá y dará a luz un hijo”–, entonces ese hijo estaría previsto para esa pareja. Sin embargo, esa pareja no podría decir que su hijo existió literalmente antes de que ellos lo hubieran engendrado. Por lo tanto, un hijo destinado (o presagiado) no pudo haber existido literalmente antes de ser engendrado, porque entonces el uso de la palabra “destinado” no tendría ningún sentido.

El Hijo fue Engendrado en Un Día Específico

Salmos 2:7. “Mi hijo eres tú; Yo te ENGENDRÉ (yalad) HOY (yom)”. Tanto la Concordancia Strong, como la Nueva Concordancia Estándar Americana, dicen que “yom” significa “día”. De hecho, ni un solo versículo de la Escritura indica que el nombre hebreo “yom”, significa un “día eterno”.

¿Podría el Faraón haber dado una orden eterna a los esclavos israelitas en Éxodo 5:6-7? (“Y mandó Faraón aquel mismo día [yom] a los cuadrilleros del pueblo que lo tenían a su cargo, y a sus capataces, diciendo: De aquí en adelante no daréis paja al pueblo para hacer ladrillo, como hasta ahora; vayan ellos y recojan por sí mismos la paja” – Éxodo 5:6-7). El mismo verbo hebreo “yalad” se usa para los nacimientos de Caín y Abel en Génesis 4:1-2, lo que demuestra que el Hijo nació en un momento específico en vez de ser “engendrado eternamente” como falsamente lo alegan los trinitarios.

Puesto que ningún versículo de la Escritura indica que el verbo hebreo “yalad” significa un nacimiento eterno, sabemos que el Hijo de Dios tuvo que haber sido engendrado en un día específico. Por lo tanto, el Hijo de Dios no pudo haber sido nunca un Hijo eterno, porque el Hijo fue literalmente concebido y nacido como un verdadero Hijo en un día específico.

El Hijo Fue Hecho Señor y Cristo

Hechos 2:36 prueba que el Hijo de Dios fue “hecho Señor y Cristo”: (“a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios LE HA HECHO Señor y Cristo” – Hechos 2:36). “HECHO” se traduce del verbo griego poieó (poy-eh'-o), que Strong define como “hacer, fabricar, construir”, (b) “causar”. Es difícil imaginar que un Dios el Hijo eterno fue “hecho Señor” o que fue “causado” para ser el “Señor”, si él ya era un supuesto Dios el Hijo coigual y ya era Señor del universo.

Ser “hecho Señor y Cristo”, es lo mismo que decir que al Hijo Dios lo “constiyó heredero de todo” según Hebreos 1:2 (Helps Word Studies, define “Señor” [Griego - ‘Kurios’] “propiamente, una persona que ejerce derechos de propiedad absolutos, Señor [en los papiros, 2962 (kýrios) también denota un dueño (amo) ejerciendo plenos derechos”]). Por lo tanto, el título Hijo de Dios se refiere al hombre que fue hecho Señor y Cristo (Cristo significa literalmente “el ungido”) en lugar de un supuesto Dios el Hijo eterno y coigual.

El Hijo es la Copia Reproducida de la Persona del Padre como una Persona Humana

Hebreos 1:3 (KJV) declara que el Hijo “es el resplandor (apaugasma = “Brillo Reflejado”- Thayer) de su gloria (la gloria del Padre), y la imagen (karaktér = “reproducción”/ “copia impresa” / “estampa”) expresa de su Persona (Hipóstasis = “Sustancia del Ser” de la Persona del Padre)”.

Si las palabras de la Escritura inspirada significan algo, entonces el Hijo no pudo haber existido desde siempre, antes de ser “reproducido” como la “copia impresa” de la Persona del Padre. Lucas 1:35 y Mateo 1:20 demuestran que el Hijo fue reproducido o copiado desde la Persona del Padre, cuando el Espíritu Santo descendió sobre la virgen (Lucas 1:35 – “el Espíritu Santo vendrá sobre ti”; Mateo 1:20 – “lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es”) para para producir un Hijo humano.

Mateo 1:20 declara que el Hijo fue producido desde (griego “ek”: de, desde el) el Espíritu Santo, y Gálatas 4:4 declara que el Hijo fue producido desde (griego “ek”: de, desde el) una mujer. Así, la Escritura inspirada llama a Jesús tanto el Dios Fuerte como el Padre Eterno (Isaías 9:6) según su divinidad desde el Espíritu Santo del Padre, y el Niño nacido y el Hijo dado (Isaías 9:6) según su humanidad desde su madre María.

Bajo Hebreos 1:3, el léxico Greco-Inglés del Nuevo Testamento y Otros Principios de la Literatura Cristiana, 3a edición (BDAG), confirma que el sustantivo griego “KARAKTÉR” usado en Hebreos 1:32, prueba que el Hijo es Dios el Padre “producido... reproducido, representado” como “un ser humano como la reproducción de su propia identidad/realidad... Cristo es una representación exacta del verdadero ser de Dios, Hb. 1:3”.

Puesto que Hebreos 1:3 afirma claramente que el Hijo es “el resplandor de su gloria y la imagen expresa de su Persona”, en referencia a la Persona del Padre, entonces el Hijo tiene que ser el “ser humano como la reproducción de su propia identidad (la identidad del Padre)”.

La teología trinitaria alega que una eterna y coigual Persona de Dios el Hijo ha existido desde siempre desde la eternidad pasada. Entonces, ¿cómo va a ser posible que un eterno Dios el Hijo sea “la producción… reproducción” “del verdadero ser de Dios” como “un ser humano” que es “la reproducción de su propia identidad (la identidad del Padre)” si el Hijo siempre ha existido eternamente sin haber sido “producido”?

Dado que los léxicos griegos demuestran que Hebreos 1:3 en el griego original expone a Jesús como un “producido… ser humano” “salido de” (“ek” = “desde”, “salido de” – Mateo 1:20) la “propia identidad” del Padre, sabemos que el Hijo es el hombre que es “el verdadero ser de Dios” que se convirtió en “un ser humano” en la encarnación a través de la virgen. Así, podemos ver claramente que Hebreos 1:3 está dirigiéndose al Hijo como “el resplandor de su gloria (la gloria del Padre) y la imagen expresa de su persona (la Persona del Padre)” como una persona humana total y completa por la encarnación a través de la virgen hebrea, en lugar de una supuesta Persona de Dios el Hijo distinta, coigal y coeterna.

Ningún apologista trinitario ha podido explicar por qué Hebreos 1:3 usa el sustantivo griego “KARAKTÉR”, que muestra que el Hijo fue “producido” como “una reproducción exacta” o “copia” de la “sustancia del ser” (“hipóstasis”) del Padre, mientras que supuestamente es un Hijo eterno. Es imposible que algo sea reproducido o copiado desde un original sin que tenga un origen específico en un tiempo. ¿Cómo es que el Hijo pudo haber existido desde siempre como un supuesto Hijo eterno, mientras que fue “reproducido” como la “copia” de la Persona del Padre como un ser humano (una persona humana)?

El Hijo es Dios con Nosotros, Como un Ser Humano Auténtico que Tuvo su Inicio en el Tiempo