UNA REFUTACIÓN DEL UNITARISMO SOCINIANO Y DEL ARRIANISMO

This article is translated by Julio César Clavijo Sierra of www.fe-biblica.blogspot.com.

INTRODUCCIÓN AL UNITARISMO SOCINIANO Y EL ARRIANISMO​

Muchos pasajes de la Escritura demuestran más allá de toda duda razonable, que al hombre Cristo Jesús (1 Timoteo 2:5) le fue concedida una vida humana distinta (Juan 5:26) como un Hijo (un hombre), por parte de Dios el Padre en un punto específico del tiempo. Las Escrituras demuestran además, que el Hijo como Hijo, tuvo su principio por su engendramiento (Salmo 2:7 – “Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy”; 2. Samuel 7:14, Hebreos 1:5 – “Yo le seré a él Padre, y él me será a mi Hijo”). Mientras tanto, otras Escrituras prueban que Jesús siempre ha existido desde antes de su nacimiento humano como el gran “YO SOY” de la eternidad pasada (“Antes de Abraham fuese, Yo Soy” – Juan 8:58), quien preexistió a su nacimiento antes de participar de carne y sangre como un Hijo humano total y completo (“Puesto que los hijos tienen carne y sangre, Él también participó de su humanidad… hecho como ellos, totalmente humano en todos los sentidos” – Hebreos 2:14-17 NIV). Hebreos 2:14-17 y 1. Timoteo 3:16, demuestran que la verdadera identidad de Jesús es Dios, que “fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu” (1. Timoteo 3:16). Cuando nosotros, los seres finitos, nos centramos en solo una parte de la revelación divina de la Escritura, en lugar de la totalidad de la evidencia bíblica, a menudo nuestra propia comprensión humana nos lleva a saltar a la conclusión de que Jesús era sólo un hombre especial (socinianismo) o una creación angelical especial (arrianismo), en lugar de ser “Dios con nosotros” como un verdadero hombre que vive entre los hombres.

El grueso de este capítulo comienza con la refutación del unitarismo sociniano (“El socinianismo es un sistema de doctrina cristiana que recibe su nombre por Fausto Socino,... que se desarrolló entre los Hermanos Polacos en la Iglesia Reformada Menor de Polonia, durante los siglos XVI y XVII” – Wikipedia) que niega que Jesús haya existido desde siempre, y por fuera de su concepción y nacimiento humanos como un hombre verdadero. Aunque la evidencia histórica demuestra que el unitarismo sociniano existió dentro de los primeros siglos de la era cristiana (entre algunos judíos ebionitas, Pablo de Samosata y Teodoto el curtidor), sólo un pequeño fragmento de la población cristiana profesaba que Jesús era nada más que un hombre. Puesto que gran parte de la evidencia bíblica que refuta al socinianismo también refuta al arrianismo y al trinitarismo (el arrianismo afirma que Jesús preexistió a su nacimiento como un ángel creado), he decidido señalar después de cada sección dónde esa misma evidencia bíblica contra el socinianismo también refuta al arrianismo y al trinitarismo, en lugar de tener que repetirme una y otra vez. Luego, en una muy corta segunda parte de este capítulo, presentaré la evidencia bíblica que refuta al arrianismo pero que no refuta específicamente al socinianismo, y señalaré que gran parte de la evidencia que refuta al arrianismo también refuta al trinitarismo – ya que la teología trinitaria evolucionó desde la teología semi-arriana. (En un capítulo posterior, presentaré la evidencia histórica que demuestra que fue la teología semi-arriana la que evolucionó hacia una teología semi-trinitaria en el siglo III, y que la teología trinitaria desarrollada, ni siquiera existió sino hasta el cuarto y quinto siglos de la era cristiana).

El unitarismo sociniano afirma que Jesús es sólo un hombre especial, mientras que el arrianismo afirma que Jesús es sólo una creación angelical especial. Ambos puntos de vista niegan la completa deidad de aquel que se hizo el hombre Jesucristo por la propia Palabra del Padre que fue “hecha carne” (Juan 1:1, 14) y por el Espíritu Santo del Padre que descendió del cielo (Lucas 1:35 – “El Espíritu Santo vendrá sobre ti”; Juan 6:38 – “He descendido del cielo”) sobre la virgen, para concebir sobrenaturalmente al Hijo Cristo. Debido a que Jesucristo es Omnipresente para oír y responder a la oración (Juan 14:14 – “Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré”), y ya que es adorado (Hebreos 1:6 – “Adórenle todos los ángeles de Dios”) y honrado como el Padre (Juan 5:23 – “para que todos honren al Hijo como honran al Padre”), entonces Jesús tiene que ser Dios que se hizo hombre (yo soy Dios, y no hay otro Dios, y NADA HAY SEMEJANTE A MÍ – Isaías 46:9). ¿Cómo puede el Hijo que oye y responde a las oraciones, ser también adorado por todos los ángeles (“Adórenle todos los ángeles de Dios” – Hebreos 1:6), y honrado como el Padre sin violar Isaías 46:9 e Isaías 42:8 (NADA HAY SEMEJANTE A MÍ – Isaías 46:9, “Yo Yahvé; este es mi nombre; y A OTRO NO DARÉ MI GLORIA” – Isaías 42:8)? Las Escrituras prueban irrefutablemente que el niño nacido y el Hijo dado (Isaías 9:6) fue producido “desde (o salió de)” la sustancia del Ser del Padre (Hebreos 1:3 KJV – “El Hijo es el esplendor de su gloria y la imagen [karaktér = “impresión”, “copia” o “estampa”] expresa de su Persona [la Persona del Padre – hipóstasis = “sustancia del ser”]; Mateo 1:20 LBLA – “el Niño que se ha engendrado en ella es del [lit. ek, “salió del”] ESPÍRITU SANTO”) y “salió de” la humanidad de la virgen hebrea (Gálatas 4:4 KJV – hecho de [ek, “salió de”] una mujer”) como Emmanuel “Dios con nosotros” (Mateo 1:23) como un total y completo ser humano (Hebreos 2:14, 17).

PARTE 1. UNA REFUTACIÓN DEL UNITARISMO SOCINIANO Y DEL ARRIANISMO

Hace algunos años, a través de correspondencia por correo electrónico, le hice unas preguntas específicas a uno de los mejores apologistas del unitarismo sociniano, a saber, Sir Anthony Buzzard, que al parecer él no puede responder. Después de nuestros largos intercambios de correos electrónicos, le pregunté a Sir Anthony si él estaría dispuesto a participar en un debate de Unicidad Vs. Unitarismo Sociniano, pero se negó a aceptar el desafío. Posteriormente he publicado la misma evidencia bíblica en línea, con la esperanza de que algún apologista unitario sociniano responda, pero ninguno ha respondido.

Después de mi larga correspondencia por correo electrónico con el Dr. Buzzard, he contactado repetidamente a todos los prominentes apologistas del unitarismo sociniano para participar en un debate de Unicidad vs. Unitarismo, pero cada uno de ellos ha ignorado mis peticiones o ha rechazado participar en un debate Contra la Teología de la Unicidad (conocida históricamente como modalismo). ¿Por qué razón, cada uno de los apologistas de una visión teológica particular, rechazaría la oportunidad de convencer a otros? Por lo tanto, me parece que los apologistas unitarios socinianos no están dispuestos a participar en los debates donde Jesús sea identificado como el único Dios, porque saben que su posición de que Jesús es sólo un hombre especial es completamente insostenible.

Cristo Preexistió a su Nacimiento como Dios

1 Corintios 10:1-4 dice: “nuestros padres todos estuvieron bajo la NUBE, y todos pasaron el MAR; y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, y todos comieron el mismo ALIMENTO ESPIRITUAL, y todos BEBIERON la misma BEBIDA ESPIRITUAL; porque bebían de LA ROCA ESPIRITUAL QUE LOS SEGUÍA, y LA ROCA ERA CRISTO”.

Pablo expresó claramente por inspiración, que los padres israelitas “estuvieron bajo la NUBE (el Espíritu de Dios)” y “todos COMIERON el mismo ALIMENTO ESPIRITUAL” y todos ellos “fueron BAUTIZADOS en la NUBE y en el mar” (experimentaron un tipo de bautismo del agua y el Espíritu), y “todos BEBIERON la misma BEBIDA ESPIRITUAL” (bebían del Espíritu de Dios), porque ellos BEBIERON de la Roca Espiritual que LOS SEGUÍA, y la ROCA ERA CRISTO”.

Observe que el texto dice que “bebían de la Roca Espiritual que LOS SEGUÍA”. ¿Podrían los israelitas no haber comido y bebido de la misma comida y bebida espiritual, si las Escrituras dicen que ellos sí comieron y bebieron de la misma bebida espiritual que ERA CRISTO? Dado que el texto inspirado dice que “bebían de la Roca Espiritual que LOS SEGUÍA”, entonces nosotros sabemos que la “Roca Espiritual” no se trata de la roca literal de Horeb, pues la roca literal de Horeb no podría haber SEGUIDO a los israelitas en el desierto, ya que todos sabemos que las rocas literales no se mueven siguiendo a las personas.

Nosotros sabemos que “la columna de nube de día” y “de noche la columna de fuego” (Éxodo 13:22) siguieron a los israelitas, y éstas claramente identifican al Espíritu de Dios como aquel Espíritu que “ERA CRISTO” antes de su nacimiento en Belén. Por lo tanto, las Escrituras demuestran que el Espíritu Santo del único y verdadero Dios el Padre, también se hizo un hombre dentro de la virgen hebrea, pues 2. Pedro 1:21 dice que el Espíritu Santo estaba en los profetas, pero 1 Pedro 1:11 identifica a ese Espíritu como “el Espíritu de Cristo” “en ellos” (en los profetas).

2. Pedro 1:21 y 1. Pedro 1:11, Son Igualmente Problemáticos Tanto Para los Arrianos Como Para los Trinitarios

1. Pedro 1:11, que identifica al Espíritu Santo como el mismo Espíritu que se convirtió en Cristo, presenta un problema importante para los socinianos, los cuales niegan que Cristo existió como el Espíritu Santo antes de su nacimiento.

La opinión arriana también contradice a 1. Pedro 1:11, porque los arrianos como los Testigos de Jehová, no creen que existiera un Cristo pre-encarnado como el Espíritu Santo que habitó en los profetas hebreos.

De la misma manera, los trinitarios tampoco pueden explicar por qué 2. Pedro 1:21 dice que el Espíritu Santo habitó en los profetas, mientras que 1. Pedro 1:11 identifica a ese Espíritu como “el Espíritu de Cristo”. ¿Si Cristo no es el Espíritu Santo que se encarnó como El Hijo Cristo, entonces había dos Espíritus Divinos residiendo dentro de los profetas? Cuando los trinitarios creen que Cristo sí habitó en los profetas, entonces ellos asumen que Cristo, que significa “el Ungido”, realmente preexistió a su concepción virginal como un eterno y coigual Dios “el Ungido”. Pero ¿cómo puede “el Ungido” haber sido ungido eternamente por su Dios, siendo verdaderamente una coigual Persona Divina? Ya que el Dios que unge, es mayor que aquel que es ungido por su Dios, esto derriba completamente la idea trinitaria de la supuesta coigualdad de la Persona de Dios el Cristo.

Los Israelitas Tentaron a Cristo

1. Corintios 10:9 KJV dice: “Ni tentemos a Cristo (el texto griego dice “Christos”), como algunos de ellos también lo tentaron, y fueron destruidos por serpientes”. La Escritura inspirada dice que algunos de los israelitas “tentaron a Cristo”, pues las palabras “como algunos de ellos también lo tentaron”, no pueden ser interpretadas para decir que ellos no tentaron a Cristo. Es imposible que los israelitas hayan tentado a Cristo, si Cristo no preexistió como el Espíritu Santo del único Dios verdadero que siguió a los padres israelitas en el desierto. Puesto que los israelitas no pudieron tentar a la roca de Horeb o a la serpiente en el asta, ni tampoco a un plan pre-encarnado o tipo de Cristo, la teología unitaria sociniana es completamente insostenible. El hecho es que los israelitas realmente “tentaron a Cristo”, porque Cristo preexistió como el Espíritu Eterno de Dios que siguió a los israelitas en el desierto, antes de convertirse también en un verdadero hombre para salvarnos.

Dios La Roca

1. Corintios 10:4, identifica claramente a Cristo como esa “Roca Espiritual” que siguió a los israelitas en el desierto. Ya que en las Escrituras se habla repetidamente de nuestro Padre Celestial siendo la Roca de los Israelitas, no tiene ningún sentido el creer que una creación humana o angélica haya podido tener alguna vez la condición de ser la Roca de los Israelitas. De hecho, ningún arriano o unitario sociniano, ha sido capaz de presentar una sola porción de la Escritura para demostrar que la Roca de los Israelitas fue alguna vez una creación angélica o humana.

El Salmo 18:2 dice: “Yahvé, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré”. Deuteronomio 32:18 dice: “De la Roca que te creó te olvidaste; Te has olvidado de Dios tu creador”. El salmo 18:31 dice: “Porque ¿quién es Dios sino sólo Yahvé? ¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios?” Estas palabras dejan por fuera cualquier posibilidad de que una creación angélica o humana haya podido ser alguna vez la Roca de los Israelitas.

El Salmo 18:46 dice: “Viva Yahvé, y bendita sea mi roca, y enaltecido sea el Dios de mi salvación”. El Salmo 19:14 dice: “Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Yahvé, roca mía, y redentor mío”. El Salmo 28:1 dice: “A ti clamaré, oh Yahvé. Roca mía”. Puesto que en la Biblia hebrea solo Yahvé es tratado repetidamente como la Roca de los Israelitas (“mi roca” y “nuestra roca”), sabemos que el apóstol Pablo identifica claramente a Jesús como siendo Yahvé Dios nuestra Roca, antes de convertirse en un niño humano nacido y en un Hijo dado para salvar a su pueblo.

Que Solo Yahvé Sea la Roca, es También Problemático Para los Arrianos y Para los Trinitarios

Los arrianos, que creen que Jesús preexistió a su nacimiento como una creación angélica, no pueden explicar por qué es que en las Escrituras Hebreas, solamente Yahvé Dios es llamado la Roca de los Israelitas, pero esto no es problemático para el trinitarianismo o para la Unicidad.

Sin embargo, los trinitarios no pueden explicar cómo un “Cristo” preencarnado (Cristo significa "el Ungido") en 1. Corintios 10:9 (“Ni tentemos a Cristo [el texto griego dice “Christos”] como algunos de ellos también lo tentaron, y fueron destruidos por serpientes” - 1 Corintios 10:9 KJV) podría haber sido ungido eternamente por su Dios, si es que eran verdaderamente coiguales.

Cuando el apóstol identificó a Cristo como la Roca Espiritual que siguió a los israelitas en el desierto, demostró que Jesucristo preexistió a su concepción y nacimiento virginal como el Espíritu de nuestro Padre Celestial. Jesús claramente preexistió a su nacimiento como Dios, “la Roca Espiritual que LOS SEGUÍA” (1. Corintios 10:4) antes de convertirse en un Hijo. Puesto que la roca literal de Horeb no siguió a los israelitas, ni les proveyó de bebida espiritual (“bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo” – 1. Corintios 10:4), sabemos que Jesús preexistió a su nacimiento como el niño nacido y el Hijo dado, en la condición del Espíritu del Dios fuerte y del Padre Eterno (Isaías 9:6 – “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado… y se llamará su nombre… Dios Fuerte, Padre Eterno”). Por lo tanto, el que siguió a los israelitas en el desierto, es la misma Identidad Divina que se convirtió en el Hijo “Cristo”, y por ende sabemos que la Roca Espiritual que siguió a los israelitas “era Cristo” (1. Corintios 10:9 KJV – “Ni tentemos a Cristo [el texto griego dice “Christos” que significa “el Ungido”], como algunos de ellos también lo tentaron”) en su condición de Dios, antes de convertirse en un Hijo humano.

El Unitarismo Sociniano Está de Acuerdo con la Teología de la Unicidad en Hebreos 1:1-2

Hebreos 1:1-2 dice que Dios no habló a los israelitas por medio de un Hijo sino hasta estos “postreros días” (Heb.1:2 – “Dios…. en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo”). Así que el Hijo como tal no habló en las Escrituras Hebreas, porque el Hijo como tal no pudo hablar antes de que viniera el niño que nos nació y el Hijo que nos fue dado (Isaías 9:6 – “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado… y se llamará su nombre… Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz”) hasta un tiempo futuro a través de la concepción y el nacimiento virginal.

Así que el peso de la evidencia bíblica demuestra que el hombre Jesucristo (1. Timoteo 2:5) que nació en Belén, es tanto un verdadero niño humano nacido y un Hijo dado con un principio (Isaías 9:6, Hebreos 1:5, 2. Samuel 7:14 – “Yo seré a él Padre, y él ME SERÁ A MÍ HIJO”, Salmo 2:7 – “Mi Hijo eres tú; YO TE ENGENDRÉ HOY”)<