¿Dios es Una Persona o Tres Personas?

This article is translated by Julio César Clavijo Sierra of www.fe-biblica.blogspot.com.

Los trinitarios afirman con frecuencia, que las Escrituras hebreas y griegas realmente nunca dicen que Dios sea una “Persona” en el mismo sentido de nuestra palabra española persona. Por lo tanto, insisten en que es posible que Dios exista como tres personas divinas a pesar de que no hay ninguna porción de la Escritura que diga que Dios es tres personas. Sin embargo, así como en la Escritura no se habla de Dios como una “Persona” con nuestra representación precisa en el español, así tampoco los idiomas originales de la Biblia usan la palabra precisa para nuestra palabra española “persona” cuando se hace referencia a la gente. Por lo tanto, es razonable creer que Dios existe como una Persona Divina de una manera similar a como existen los seres humanos individuales como una sola persona.

Aunque los idiomas originales de la Biblia no usan la palabra “persona” al referirse al Dios verdadero, la Biblia sí utiliza palabras similares que en el hebreo y el griego tienen el mismo significado esencial que esa palabra española. Para poder trazar correctamente la Palabra de Verdad, debemos preguntarnos cuáles de las palabras hebreas y griegas que se usaron para describir a una persona, indicarían lo mismo que nuestra palabra española “persona”. La respuesta a esta pregunta, demostrará de cuántas personas realmente consiste Dios.

Los eruditos en hebreo y griego, han notado que las palabras hebreas y griegas para el corazón y el alma, tienen el mismo significado esencial de la palabra española persona. Curiosamente las palabras hebreas y griegas para “corazón” y “alma”, son igualmente utilizadas tanto para Dios como para los hombres individuales. Por lo tanto, la afirmación trinitaria de que Dios puede ser más de una persona en razón a que la palabra persona no se usa en las Escrituras, es muy engañosa.

Siempre que la Biblia usa la palabra hebrea “néfesh” (traducida al español como “alma”) para describir a Dios o a un ser humano individual, todas esas veces habla de Dios y de los seres humanos individuales como una sola alma, al igual que la singular palabra española persona describe a un solo individuo, pues la palabra hebrea “néfesh” se puede traducir como “alma” o como “persona”. Por lo tanto, es un hecho innegable que para describir a Dios y al hombre, los antiguos hebreos y griegos usaron palabras que se traducen al español como “corazón”, “mente” y “alma”, los cuales son términos que normalmente usan los hispanoparlantes para describir a una “persona”.

Génesis 8:21. "y dijo Yahvé EN SU CORAZÓN (leb “corazón”, por ext. “persona interior”): No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento DEL CORAZÓN DEL HOMBRE (leb “corazón”, por ext. “persona interior”) es malo desde su juventud”.

Génesis 2:7. “Entonces Yahvé Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser (néfesh = “un alma, ser vivo, vida, personalidad, persona” –Concordancia NAS) viviente”.

Observe que en Génesis 8:21, dentro del mismo versículo de la Escritura inspirada, Yahvé Dios habló de sí mismo como teniendo un solo “corazón”, así como un ser humano tiene un solo “corazón” o una sola “persona interior”. Dios dijo además en el mismo versículo de 1. Samuel 2:35, que Él tiene un solo “corazón” y una sola “alma”.

“Y yo me suscitaré un sacerdote fiel, que haga conforme a MI CORAZÓN (leb “corazón”, por ext. “persona interior”) y a MI ALMA (néfesh “persona”)”.

Aquí podemos ver claramente, que las mismas palabras hebreas para el alma (néfesh) y el corazón (leb) de Dios, también se usan para el alma (néfesh) y el corazón (leb) de un hombre.

Puesto que Dios no es una persona humana (Números 23:19 “Dios no es hombre”), muchos cristianos sinceros creen que Dios no debería ser llamado “una persona” en lo absoluto. Sin embargo, la palabra española persona, tiene el mismo significado esencial de las palabras hebreas y griegas usadas para Dios, como “corazón” (Heb. Leb “corazón”, o “persona interior” –Strong- Génesis 8:21, 1. Samuel 2:35) y “alma” (Heb. “néfesh” y griego “psujé” = “persona” - Diccionario Evangélico de Teología Bíblica de Baker. Editado por Walter A. Elwell). Incluso, la versión inglesa King James, llama a Dios una “Persona” en Hebreos 1:3, porque “hipóstasis” para la sustancia de Dios o la esencia del Ser de Dios, significa literalmente una sola “Esencia del Ser” como una “Persona” (Hebreos 1:3 en la versión King James, dice que el Hijo es “el resplandor de su gloria y la imagen expresa de su persona”. El contexto demuestra que Jesús es la Persona del Padre, que se hizo una persona humana). De la misma manera, la versión inglesa La Biblia Amplificada, dice que “Dios es una persona” (Gálatas 3:20).

Las Escrituras están repletas de ejemplos que nos muestran que Dios tiene una “Mente”, un “Corazón”, un “Espíritu” y un “Alma”, justo como un hombre los tiene. De hecho, las mismas palabras hebreas y griegas que son usadas para la Mente, el Corazón, el Espíritu y el Alma de Dios; también son usadas para la mente, el corazón, el espíritu y el alma de un hombre.

Dios dijo en Jeremías 32:35. “...ni me vino al pensamiento [a la mente] (leb “corazón”, por ext. “persona interior”, Strong) que hiciesen esta abominación, para hacer pecar a Judá”.

Génesis 8:21. "y dijo Yahvé EN SU CORAZÓN (de acuerdo con Strong, Leb = “corazón”, por ext. “persona interior”): No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento DEL CORAZÓN DEL HOMBRE (leb = “corazón”, por ext. “persona interior”, Strong) es malo desde su juventud”.

Así como una sola persona humana es llamada persona porque tiene un corazón espiritual invisible, así Dios habló de Sí mismo como teniendo un Corazón Espiritual invisible. Por lo tanto, el corazón del hombre y el corazón de Dios, hablan de un solo espíritu de un hombre, y un solo Espíritu de Dios.

Juan 4:24. “Dios es Espíritu (pneuma); y los que le adoran (como a una sola Persona Espiritual), en espíritu y en verdad es necesario que adoren”.

Santiago 2:26. “Porque como el cuerpo sin espíritu (pneuma) está muerto, así también la fe sin obras está muerta”.

Note que la misma palabra griega para el “Espíritu” de Dios, es la misma palabra griega para el “espíritu” de un hombre. Es absurdo creer que el Espíritu de Dios es una tercera Persona de Dios, distinta de otras dos Personas de Dios. ¿Cómo podrían dos de las tres supuestas personas distintas de Dios, no tener sus propios Corazones o Espíritus distintos mientras que permanecen como Personas distintas? Pues incluso una Persona de Dios, debe tener su propio Corazón o Espíritu para llamarlo una Persona. Por lo tanto, es completamente ridículo afirmar que Dios es un solo Espíritu, mientras que dos de las supuestas Personas Divinas carecen de sus propios Espíritus individuales.

Dios dijo en Levítico 26:30, “Destruiré vuestros lugares altos, y derribaré vuestras imágenes, y pondré vuestros cuerpos muertos sobre los cuerpos muertos de vuestros ídolos, y MI ALMA (néfesh = “un alma, ser vivo, vida, personalidad, persona” –Concordancia NAS) os abominará”.

Génesis 2:7 (RVA). “Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fue el hombre en alma (néfesh = “un alma, ser vivo, vida, personalidad, persona” –Concordancia NAS) viviente”.

Génesis 2:7 (BTX): “Entonces YHVH ’Elohim modeló al hombre de la tierra roja, e insufló en sus narices aliento de vida. Y el hombre llegó a ser alma (néfesh = “un alma, ser vivo, vida, personalidad, persona” –Concordancia NAS) viviente”.

Aquí podemos ver claramente que la palabra hebrea para “alma” usada para el Dios Altísimo y para el hombre, tiene el mismo significado básico que nuestra palabra española “persona”. Este es un hecho Escritural que es respaldado incluso por los eruditos trinitarios. El Diccionario Evangélico de Teología Bíblica de Baker, dice que la palabra hebrea para “alma” significa un “individuo” (“en la forma plural indica un número de individuos”), un “ser” como una “personalidad”, un “yo”, o un “mí”.

“Con frecuencia, en el Antiguo Testamento néfesh [v,p,n] designa al individuo (Lev. 17:10; 23:30). En su forma plural indica un número de individuos como parte de Abraham (Gen. 12:5), el remanente que habían dejado en Judá (Jer. 43:6) y el linaje de Lea (Gen. 46:15)... Frecuentemente néfesh [v,p,n] toma el lugar de un pronombre personal o reflexivo (Sal. 54:4; Prov. 18:7). Es cierto que este movimiento del nominal al pronominal no tiene una frontera exacta. La Versión Estándar Revisada, refleja el entendimiento sobre néfesh [v,p,n] al sustituir el “alma” de la King James Version, con traducciones como “ser”, “uno”, “uno mismo”, “yo/mi”. (Diccionario Evangélico de Teología Bíblica de Baker, en la definición de Alma, Editado por Walter A. Elwell).

El erudito luterano Gustav Friedrich Oehler, escribió que la palabra hebrea para alma significa “la persona integral”.

“... nafshi (“mi alma”), nafshekha (“tu alma”) se puede traducir en latín egomet, tu ipse; pero no ruchi (“mi espíritu”), ruchakha (“tu espíritu”) - el alma existente de toda la persona, como en Génesis 12:5; 17:14; Ezequiel 18:4, etc.” (Oehler, Teología del Antiguo Testamento, I, 217).

El Diccionario Evangélico de Teología Bíblica de Baker, dice que tanto las palabras hebreas y griegas para “alma” también pueden significar “persona”.

Psujé, como su homólogo del Antiguo Testamento, pueden indicar la persona (Hechos 2:41; 27:37). También sirve como el pronombre reflexivo que designa a uno mismo (“Y diré a mí mismo” Luc. 12:19; “por testigo sobre mí mismo” 2. Cor. 1:23; “nuestras propias vidas” 1. Tes. 2:8)”. (Diccionario Evangélico de Teología Bíblica de Baker. Editado por Walter A. Elwell).