Capítulo 1. El Caso de la Teología de la Unicidad

This article is translated by Julio César Clavijo Sierra of www.fe-biblica.blogspot.com.

Capítulo 1. El caso de la Teología de la Unidad


Los cristianos de la fe apostólica, somos conocidos como cristianos apostólicos unicitarios, porque creemos que los apóstoles del primer siglo enseñaron el monoteísmo unicitario, en lugar de los llamados trinitarismo, arrianismo (Jesús como un hijo angelical creado) o socinianismo (Jesús es sólo un hombre especial). La designación "fe apostólica", simplemente significa la fe de los apóstoles originales de Jesucristo. También somos conocidos como los pentecostales unicitarios, porque creemos que la verdadera Iglesia del Dios viviente fue fundada en el día del Pentecostés cuando el Espíritu de Dios fue derramado por primera vez en la Iglesia del Nuevo Testamento, y todos los nuevos conversos fueron bautizados en el nombre de Jesucristo para la remisión de sus pecados.

La designación histórica para el punto de vista de los pentecostales unicitarios, ha sido conocida como "monarquianismo modalista" dentro de los primeros siglos de la era cristiana. De acuerdo con la evidencia histórica, el monarquianismo modalista fue para ese tiempo la fe de "la mayoría de los creyentes" (Tertuliano, Contra Praxeas, 3) y de "la generalidad de los cristianos" (Orígenes, Comentario del Evangelio de Juan, libro 1, capítulo 23).


Definición del Monarquianismo Modalista​


Merriam Webster, define sucintamente al modalismo como "Tres modos o formas de actividad (el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo) bajo los cuales Dios se manifiesta". Monarquianismo, simplemente significa la creencia en "Un Rey". Monarca proviene de "mono" que significa "uno", y "arca" que significa "rey". Por lo tanto, el Monarquianismo Modalista ha sido definido como la creencia en Dios como Un Monarca [Rey] que se ha manifestado en tres modos de actividad.[Aunque en realidad, el tres no es un número representativo para Dios, ni Dios está limitado a los tres roles de Padre, Hijo y Espíritu Santo].

El prominente teólogo unicitario, David K. Bernard, ha afirmado con razón que hoy en día los pentecostales unicitarios creen que los mismos principios básicos de la fe que creyeron la mayoría de las personas de los primeros trescientos años de la historia cristiana, y que han sido conocidos como los modalistas monarquianos. (David Bernard escribió: "Básicamente, el modalismo es lo mismo que la doctrina moderna de la Unicidad "- La Unicidad de Dios, p.318). Incluso, los oponentes de los antiguos modalistas/unicitarios, escribieron que los monarquianos modalistas constituyeron "siempre... la mayoría de los creyentes" (En el tardío siglo 2° y en el temprano siglo 3°) en el Oeste (Tertuliano en Contra Praxeas, capítulo 3), y "la generalidad de los cristianos" (a principios y mediados del siglo 3°) en el Este (Orígenes en Comentario al Evangelio de Juan, libro 1, capítulo 23). Tertuliano de Cartago, no sólo reconoció que los modalistas/unicitarios eran "la mayoría" en su día (170-225 d.C.), sino que también confirmó que se trataba de lo que "siempre" él había sabido. ("…los que siempre constituyen la mayoría de los creyentes" - Contra Praxeas 3. Adolf Harnack escribió que "el monarquianismo modalista" fue una vez "aceptado por la gran mayoría de todos los cristianos" - Adolf Harnack, Historia del Dogma, Londres: Williams & Norgate, 1897, III, 51-54). A pesar de que ahora somos perseguidos como minoría, todavía creemos la misma teología básica de "la gran mayoría de todos los cristianos" de los primeros trescientos años de la historia cristiana.

Los creyentes unicitarios, afirman que Dios es un único "Monarca", "Rey" y "Gobernador" (monarquianismo), que se ha manifestado (modalismo) como nuestro Padre Celestial por su relación paternal con nosotros, como el Hijo en la redención, y como el Espíritu Santo que es el propio Espíritu del Padre en acción. El propio Espíritu Santo de Dios el Padre descendió del cielo (Lucas 1:35; Juan 6:38) y su propia palabra se hizo carne (Juan 1:14) para convertirse en el niño Cristo. Así, los adherentes a la Unicidad, creen que el Único Dios que es el Espíritu Santo del Padre, también se hizo un hombre que es el Hijo para salvar a su pueblo de sus pecados (Mateo 1:21).

Los apóstoles del primer siglo, enseñaron que hay Un Solo Dios que es nuestro Padre Celestial ("un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos" - Efesios 4:6) "y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre" (1 Timoteo 2:5: "Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de Él" - Hechos 2:22). Pero el único Dios, también se hizo un hombre en la encarnación a través de la virgen. Por lo tanto, el único Dios, el Padre, "fue manifestado en carne" y "justificado en el Espíritu" (1. Timoteo 2:5) como el hombre Cristo Jesús, porque Jesús es el Dios que vino a salvarnos como un verdadero hombre viviendo entre los hombres. (Según David K. Bernard, la teología de la Unicidad enseña que Dios se hizo un verdadero hombre en la encarnación, pues "la función mediadora de Cristo, no implica una identidad divina separada, sino que simplemente se refiere a su humanidad genuina, auténtica... nadie más podría calificar como mediador, excepto Dios mismo viniendo a este mundo como un ser humano". - David K. Bernard, artículo en línea "El mediador entre Dios y los Hombres". se puede ver en: http://www.oocities.org/robert_upci/mediator_between_god_and_men_by_bernard.htm)

Pablo escribió a los corintios que "Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo"

(2 Corintios 5:19). No hay ningún texto de la Escritura que diga que una figura angelical estuvo siempre en Cristo Jesús (la doctrina del arrianismo: los testigos de Jehová). Tampoco existe algún texto de la Escritura que indique que un supuesto "Dios Hijo" o "Dios el Cristo" estaba en Cristo (la doctrina del trinitarismo) porque las Escrituras siempre hablan de Dios el Padre estando en el Hijo (la doctrina de la unicidad/modalismo: Juan 10:38; 14:10, "el Padre que mora en mí, Él hace las obras") y siendo visto a través del Hijo ("el que me ve, ve al que me envió" - Juan 12:45; "el que me ha visto a mí, ha visto al Padre" - 14:7-9). Por eso, Jesús como el Hijo de Dios, es llamado "la imagen del Dios invisible" (Colosenses 1:15), la imagen del Padre invisible. Por lo tanto, solo la visión de la unicidad, de Dios en Cristo Jesús, encaja perfectamente con todos los datos de las Escrituras.

Las palabras, 'Dios el Padre' (1. Corintios 8:6), u otras similares tales como 'Dios nuestro Padre' (Filipenses 1:2; Efesios 1:2) y 'Dios y Padre' (Efesios 4:6), aparecen más de treinta veces en el Nuevo Testamento, pero nunca, ni siquiera una vez, encontramos un solo ejemplo de un supuesto "Dios Hijo" o "Dios el Espíritu Santo" mencionados en las Escrituras inspiradas. Hay una razón por la cual Dios siempre llevó a los apóstoles y profetas a escribir Dios el Padre, en lugar de "Dios el Hijo" o "Dios el Espíritu Santo". Para nosotros, nuestro Padre Celestial es "el único Dios verdadero" (Juan 17:3) y no hay Dios fuera de Él ("no hay Dios fuera de mí" - Isaías 45:5). Así, el hombre Cristo Jesús es "la imagen del Dios invisible" (Colosenses 1:15), la imagen del Padre invisible. Por lo tanto, las Escrituras enseñan a solamente Un Individuo Divino como nuestro Padre Celestial (la doctrina de la Unicidad) que tiene una sola mente divina, una voluntad divina, un alma divina, un Espíritu divino y una consciencia divina, en lugar de un conjunto de tres conciencias divinas, tres mentes divinas, tres voluntades divinas y tres almas divinas (la doctrina trinitaria).


Además, el Hijo de Dios es ese mismo Dios Individual que entró en su creación para convertirse en un verdadero hombre con una mente humana distinta, una voluntad humana distinta, un alma humana distinta, un espíritu humano distinto y una conciencia humana distinta. Esto es precisamente lo que esperaríamos, si hemos de creer que el Espíritu de Dios descendió del cielo ("El Espíritu Santo vendrá sobre ti (la virgen)... por lo cual también el santo ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios" - Lucas 1:35; "yo he descendido del cielo" - Juan 6:38) para convertirse en un verdadero hombre que podía orar y ser tentado ("Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo". – Mateo 4:1; Hebreos 4:15) como un verdadero hombre por la encarnación que se dio a través de la virgen hebrea. (El teólogo unicitario Jason Dulle, afirmó con precisión la Teología de la Unicidad, cuando escribió: "Creemos que Jesús era Dios desde su nacimiento, ya que fue Dios quien se hizo hombre" - Jason Dulle, artículo: ¿En la Encarnación, Dios se Hizo Hombre o Habitó en un Hombre? http://www.onenesspentecostal.com/becomeman.htm).


La Preposición Griega 'EK'

"El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del (Gr. "Ek" = "de") Espíritu Santo. José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente. Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del (Gr. "Ek" = "de") Espíritu Santo es". (Mateo 1:18-20).

La Concordancia de Strong dice que 'ek' (G-1537) significa "origen" (el punto 'de donde' procede el movimiento o acción), "de", "fuera" (de lugar, tiempo o causa).

HELPS Word-estudies: 1537 dice: ek (desde adentro para afuera de. 1537 / EK ("fuera de") es una de las más poco-traducidas (y por lo tanto mal-traducidas) preposiciones griegas - a menudo está confinada en el significado "por".

NAS Concordancia Exhaustiva: "de, hacia afuera".

Mateo 1:5, Prep. Gr.: τὸν Βοὲς ἐκ τῆς Ῥαχάβ: engendró de (ek = "desde adentro para afuera de") Rahab a Booz; e INT: Booz de (ek = "desde adentro para afuera de") Rahab.

Mateo 1:5, Prep. Gr: τὸν Ἰωβὴδ ἐκ τῆς Ῥούθ: engendró de (ek = "desde adentro para afuera de") Ruth a Obed; e INT: Obed de Ruth.

"Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de (ek = "desde adentro para afuera de") mujer, y nacido bajo la Ley..." (Gálatas 4:4).

Observe que en Gálatas 4:4, la misma preposición griega "ek" para "de" mujer (la virgen María), es la misma preposición griega usada en la tabla genealógica de Mateo capítulo uno para los hijos hechos de mujeres. Así, el uso normativo de "ek" para "de" las mujeres, nos lleva a creer que Cristo fue hecho "de" la genética humana de María y "de" la sustancia (esencia divina del Ser) del Espíritu Santo que descendió desde el cielo sobre la virgen. Por lo tanto, el niño Cristo fue claramente hecho, a